lunes, 3 de junio de 2013

La Troika nos da las notas

Las notas de la señorita Muriedas no se parecen NADA
a las que nos ha puesto la Troika. 
La Troika ha estado aquí. Suponemos que habrán comido bien, que habrán disfrutado de los contados días soleados que hubo durante su visita y que habrán visto algo de nuestros bonitos pueblos y ciudades, ya que todo es Marca España. Pero los expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional han estado en España entre el 21 y el 31 de mayo con un objetivo concreto: revisar el estado del sistema financiero que han ayudado a rescatar, supervisar cómo van las reformas y controlar el adecuado cumplimiento de lo acordado en el contrato que establecía las condiciones de las ayudas.

Las conclusiones preliminares de los tres miembros de la Troika se han conocido mediante dos comunicados. El primero, del FMI. El segundo, del BCE y la Comisión Europea. Buenas, pero sin pasarse. 

Éstas se parecen algo más, sobre todo si nos fijamos
en la evolución a través del tiempo.
BCE y Comisión consideran que la solvencia de la banca española está por encima de lo exigido, y el FMI está de acuerdo en que los procesos de recapitalización y la puesta en marcha de la SAREB (el banco malo, para los amigos) han hecho mucho por mejorar la liquidez y la solvencia del sistema... y, por lo que se ve, la confianza de los mercados, visto el comportamiento de la prima de riesgo. Pero ojo, que igual que dicen esto, el Fondo Monetario Internacional dice que el riesgo para la economía, y por supuesto para el sector financiero español, es "elevado", porque "el proceso de corregir los desequilibrios pre-crisis es largo y difícil". 

No todo son buenas palabras... y algunas son buenas palabras con un twist. Por ejemplo, el comunicado conjunto de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo dice que es necesario "continuar con una estrecha vigilancia del sistema", vista la situación económica adversa, el desapalancamiento del sector no financiero y el ajuste en el sector inmobiliario que sigue afectando con fuerza a la concesión de crédito y a la calidad de los activos del sector bancario.  

Éstas también me parecen demasiado buenas en comparación,
claro que sería más fácil si la Troika puntuara con números.
La Comisión y el BCE consideran que hay que supervisar los cambios de la legislación sobre desahucios para "reconciliar y equilibrar las justificadas preocupaciones de los deudores hipotecarios con las preocupaciones por la estabilidad financiera". O sea, que Europa quiere que vigilemos la nueva ley sobre ejecuciones hipotecarias para que no se cargue la estabilidad del sistema financiero.

Liquidez: Muy bien. Solvencia: Muy bien.
Hacer lo que les dicen: Muy bien. Dar crédito: fatal.
El comunicado del FMI habla muy positivamente de la aclaración de los criterios para clasificar los créditos refinanciados... para advertir de que esos nuevos criterios van a obligar a la banca a hacer nuevas provisiones. Básicamente, porque la tasa de morosidad va a subir. Además, el FMI pide, que las reformas encaminadas a aumentar la solvencia y reducir los riesgos del sector bancario no contribuyan a empeorar la ya precaria situación del crédito.

Pero ojo, que no somos los únicos a los que ponen las pilas: el FMI habla de medidas a a nivel europeo, en concreto de la implantación en breve de la Unión bancaria y mantener una política económica acomodaticia... plantando cara en cierto modo a Alemania, que ya en la última reunión del BCE pedía subida de tipos. Y esto nos viene bien.

Esto nos pega más, las cosas como son.
Como todo depende del cristal con que se mire, el PP se toma el boletín de notas que le ha dado la Troika como un voto de confianza europeo y el PSOE como una oportunidad para que la Europa periférica plante cara a la otra mitad.

Y así las cosas, Bruselas va a centrar buena parte de la actividad económica del Gobierno esta semana. No os olvidéis, la semana pasada nos daban dos años más para cumplir con el objetivo de déficit pero pedían más reformas en lo laboral, nuevas modificaciones en cuanto a pensiones y una subida de impuestos de facto. Esta semana Rajoy viaja a Europa y se lleva a todos los ministros que tienen algo que ver con números.

Fuera de eso, la próxima visita de inspección de los hombres de negro será en septiembre. Bueno, eso los de la Troika y en cuanto a la "asistencia financiera", porque hay otro equipo del FMI ya sobre el terreno, esta vez para la revisión anual de la economía española, o sea, pros y contras, debilidades y fortalezas, retos y ventajas (si las hay).