viernes, 15 de febrero de 2013

De cómo Bankia tiende a cero


Bankia ha perdido un 12,4% en bolsa en la sesión del jueves 14 de febrero. Eso significa que si por la mañana tus acciones de Bankia valían 1.000 euros y no las vendiste, al irte a la cama valían 870. 

Pues así, pero con acciones de Bankia
Podría haber sido peor. En un momento de la sesión Bankia llegaba a perder un 25%. La CNMV suspendió su cotización durante dos horas y media al pensar que existían "circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones". Circunstancias que son, básicamente, la noticia que publica Expansión asegurando que tras los planes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para Bankia, cada acción tendrá un valor nominal de un céntimo de euro.

Modo profe ON
Primero, un inciso. El valor nominal es la parte del capital de la empresa que representa una acción, mientras el valor de mercado es el precio al que esa acción cotiza en bolsa. En el caso de Bankia, las acciones tienen un valor nominal de dos euros, aunque salieron al mercado con un precio de 3,75 euros y ahora se mueven entorno a los 40 céntimos. 

Lo que planea el FROB, por encargo de Bruselas, es convertir la deuda en capital, es decir, cambiar deuda de Bankia por acciones de Bankia. Para ello hay que saber, lo primero, cuánto vale Bankia. Luego hay que decidir cómo hacer el canje de deuda por acciones, es decir, qué fórmula aplicar para convertir esa deuda en un trozo de la empresa. 

Pero sea como sea, al convertir a los acreedores en accionistas tienes más gente para repartirse la misma cantidad de pastel... luego el valor nominal, la parte del capital que representa cada acción, disminuirá. 

Estos pantones tan "tripa suelta" ya presagiaban lo peor
¿Cuánto? Según Expansión, hasta un céntimo de euro. O sea, que los accionistas, ya sea los que compraron títulos de Bankia a 3,75 euros en la OPV y ahora los ven cotizar a menos de 40 céntimos, o los que entraron después de una de las primeras caídas pensando erróneamente que habían tocado fondo, o aquellos tenedores de preferentes que acudieron a la primera ronda de canje, van a ver cómo el valor nominal de sus acciones pasa de dos euros a un céntimo.

Comprensible que cunda el pánico y la acción baje un 20%...

El FROB ha respondido con un comunicado en el que asegura que aún están en la fase de valoración previa al plan de capitalización, en la parte de saber cuánto vale Bankia antes de determinar qué se va a hacer y en cuánto quedará el valor nominal de las acciones. Pero sí han reconocido que habrá "una significativa dilución". 

Más o menos disuelto, más o menos concentrado...
Y aún así, con las cifras en la mano, ese céntimo de euro ya es más de lo que valen. Según el FROB, el agujero contable del grupo supera los en 10.000 millones y Bankia vale -4.148 millones. Sí, "menos" cuatro mil ciento cuarenta y ocho millones, valor negativo. Valor negativo que no se va a trasladar a las acciones, porque de ser así dejarían de cotizar y no se podría seguir con el proceso de canjear las participaciones preferentes y deuda subordinada con nuevas acciones... como manda Bruselas, que quiere que esté cerrada antes del 31 de marzo. 

Javier Flores, responsable del servicio de Estudios de Asinver, cree que esta solución conviene políticamente, le va bien al Frob, le va bien a Bruselas... pero es la peor solución para los tenedores de participaciones preferentes. La mayoría de ellos son ahorradores, no inversores de productos financieros rarunos, y el canje significaría pasarse a otro producto extraño. Aparte de que las pérdidas serían muy importantes y el devenir más que dudoso.

Todos al juzgado
Para Javier Flores, la única opción de los tenedores de preferentes es judicial: denunciar las malas prácticas del banco al colocar las preferentes. Y aún así no es fácil: están las tasas judiciales y está el tiempo que puede ser más de un año.

Mientras, la Asociación de Accionistas Minoritarios de Bankia prepara dos demandas colectivas por la pérdida del valor de los títulos de Bankia, en las que piden al Estado que "responda" ante la aprobación de la salida a Bolsa de la entidad por parte del Banco de España y la CNMV.

MAFO entrando en la Audiencia tras ser abucheado
por un montón de gente MUY cabreada
Y en la Audiencia Nacional siguen las comparecen- cias de los reguladores y los responsables ejecutivos de la ex caja ante el juez que investiga las circunstancias que rodearon la creación, salida a Bolsa y posterior crisis de Bankia. El exgobernador del Banco de España, Miguel Fernández Ordóñez, ha declarado durante horas y al terminar mi programa seguía en ello, pero parece que ha dicho que planeaba destituir a Rato en Bankia cuando De Guindos le quitó el "control". Así que MAFO el jueves, el exsubgobernador Francisco Javier Aríztegui el miércoles... y la semana que viene le toca al ministro De Guindos, que lo hará por escrito. 

Ah, por cierto, el 31 de enero la CNMV levantó el veto a las posiciones cortas. Así que termino el post linkando el post en el que explico lo que son y cómo funcionan (por una casualidad de la vida, en el mismo post cuento cómo van las preferentes) y diciendo que, gracias a eso, hay gente ganando mucha mucha pasta con la cuesta abajo sin frenos de Bankia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Los suizos no nos quieren


Suiza se ha hecho fija de los titulares de la prensa española gracias a Iñaki Urdangarín, Oriol Pujol y Luis Bárcenas (del que se ha descubierto una nueva cuenta allí). Son sólo tres de los bastantes más españoles que tienen dinero allí. ¿Cuántos? Ah. Se calcula que hay unos 50.000 millones de euros de contribuyentes españoles guardados en cuentas suizas, pero el legendario secreto bancario suizo hace que conozcamos muy pocos nombres. 

El convenio bilateral firmado entre España y Suiza en 2006 solo permitía pedir información de contribuyentes concretos, con nombres y apellidos, entidad y cuenta bancaria... con pruebas, además, de que había indicios de delito fiscal. Ahora la cosa puede cambiar, después de que el 1 de febrero haya entrado en vigor la Tax Administrative Assistance Act, por la que el Parlamento suizo se ha comprometido a dar con facilidades los datos de contribuyentes que les pidan los Estados con los que tenga suscritos Convenios. 

A ver
Suiza es una república federal de 26 cantones. Tiene cuatro idiomas nacionales (alemán, francés, italiano y romanche) y además de chocolate, relojes y bancos tiene la sede de la Cruz Roja, de la Organización Mundial del Comercio, una de las dos oficinas de la ONU en Europa, la sede de la FIFA y la de la UEFA. 

Ahí está Suiza, lleno de cantones y relojes de cuco
Con casi 8 millones de habitantes, el 21,7% de la población son extranjeros que residen y trabajan temporalmente en el país (datos del Departamento Federal de Asuntos Exteriores) y las nacionalidades que más abundan son los italianos,  los alemanes, los procedentes de Serbia y Montenegro y los de Portugal. Suiza tiene frontera con Alemania al norte, con Francia al oeste, con Italia al sur y con Austria y Liechtenstein al este, y es uno de los estados de fuera de la Unión Europea (además de  Islandia, Liechtenstein, y Noruega), que pertenecen al Espacio Schengen. 

No sólo es que para los ciudadanos europeos y suizos no haya fronteras interiores, es que disfrutan mutuamente de los derechos de entrada y residencia, acceso a una actividad económica, establecimiento como trabajador independiente y residencia una vez finalizada la actividad. El martes contamos en Visión Global que esto se puede acabar. 

Sara Sánchez, abogada y consultora, vive en Zurich desde hace 7 años. Tras un primer permiso de residencia de 5 años, ahora disfruta de uno de 15. Después, si quiere podrá pedir la nacionalidad suiza. Alejandro Martínez es broker de barcos y vive en Lugano. Su actual empresa fue a ficharle a España, donde trabajaba para la competencia. Tiene un permiso de 5 años, para el que necesitó una casa alquilada en el país (no un hotel o una residencia) y una carta de su empleador explicando por qué le había contratado a él y no a un suizo. 

El acuerdo dice que Suiza debe tratar a los ciudadanos europeos, y la UE a los suizos, en las mismas condiciones de vida, empleo y trabajo que a sus nacionales... pero existe una la cláusula de salvaguarda: cuando el aumento del número de autorizaciones de residencia emitidas supera en un 10% a la media de las emitidas en los tres últimos años, Suiza puede congelar los permisos. 

¿Los suizos no nos quieren? Da igual, yo soy más de croissants
No sería la primera vez que se aplicara esta cláusula. En abril de 2012, el Gobierno helvético decidió limitar la entrada al país de inmigrantes procedentes de los 8 nuevos países comunitarios: Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y República Checa. Ahora podría llegar el turno del núcleo duro.

Al ritmo de actual, España, Italia y Portugal, superarán el 31 de mayo el 10% que marca la cláusula. El periódico francés Les Echos escribe que "Suiza no quiere recibir más la miseria de Europa" e insinúa que podría ir más allá de los europeos del sur: la semana pasada un consejero federal aseguró que está sobre la mesa ampliar la medida a todos los miembros de la UE.

Por supuesto, la idea no gusta a Bruselas, que ya expresó su desacuerdo con la medida, por su "carácter discriminatorio", cuando entró en vigor de la cláusula para los 8 nuevos países comunitarios.

Si deciden aplicarla, la cláusula no puede durar más que un año. Y el Gobierno suizo podría verse obligado a retirarla antes de eso, porque tampoco gusta a algunos sectores dentro de la propia Suiza, como la agricultura o el turismo, que dependen de la mano de obra extranjera. O a algunas empresas que quieren trabajadores de fuera... porque son los mejores. Como el Swiss Supercomputing Centre de Lugano, donde buscan la excelencia y tienen en plantilla a un numeroso grupo de españoles.

Ves esto que con un par de cabras y una niña japonesa es Heidi,
y no piensas que también tienen bancos y centros de supercomputación.
Pero sí.
Por cierto, he apuntado en mi agenda de gmail el 3 de marzo para estar atenta al referéndum que tienen sobre si limitar los salarios de los directivos de las empresas cotizadas. Puede ser interesante de contar.

martes, 5 de febrero de 2013

Todo sobre Rajoy y Merkel, salvo alguna cosa

En Berlín, con Ángela Merkel al lado y con la prensa internacional pendiente, Mariano Rajoy desmentía así las acusaciones de corrupción.


Es el corte más destacado por los medios en español. Por suerte para el Presidente, estas cosas se pierden en las traducciones y el "Everything that refers to me, and that appears there, and to some of my fellow party members that appear there, is not right, except for something that the media has published" de la BBC no suena tan terrible. Claro que para sonar tan mal como Rajoy hay que tener un don.

Sin pensarlo, se ha convertido en trending topic con el hashtag #salvoalgunacosa. Yo me declaro muy fan, claro, como siempre que los desastres de los que nos gobiernan sacan a relucir el ingenio de la gente.





Pero es que yo soy una fácil. 

Merkel ha dado a Rajoy un apoyo cauto, en plan "tenemos una relación de total confianza en el Gobierno español. Mi impresión es que todos están trabajando para bajar el desempleo y llevar a cabo reformas estructurales". Y además ha dicho que que Alemania crezca es bueno para Europa y que lo que nos va a sacar de la crisis son las vacaciones de los alemanes.

¿Que exagero? No exagero para nada, atentos a 4'20" y 18'50" (Rajoy) y 20'05" Merkel:


En fin, que Mariano Rajoy y Ángela Merkel han hablado de cosas varias mientras el mundo se empeñaba en que hablaran de corrupción, la oposición seguía pidiendo dimisiones y Luis Bárcenas negaba que sus papeles sean sus papeles.

Y ya paro de hablar de la rueda de prensa mencionando las circunstancias que la acompañan: como que la prima de riesgo ha subido 30 puntos de una tacada (hasta los 383), como que el Ibex ha cerrado con un recorte del 3,77% que le ha costado los 8.000 puntos y como que las bolsas europeas han caído en plan unánime, sobre todo el MIB italiano que se ha dejado un 4,5%. 

O sea, un lunes fenomenal... salvo alguna cosa.