sábado, 22 de septiembre de 2012

Preferentes y ventas cortas, patatas calientes de temporada

"Puestos a elegir maldiciones chinas,
yo hubiera preferido los tiempos interesantes, la verdad"
Yo no sé si lo de "ojalá vivas tiempos interesantes" es de verdad una maldición china o sólo el macguffin de una novela de Terry Pratchett, pero Julio Segura los ha vivido durante sus cinco años al frente de la CNMV. Durante el mandato de Segura, el supervisor bursátil ha tenido que hacer frente a ataques especulativos, la polémica sobre las posiciones cortas, la salida a bolsa de Bankia y al escándalo de las preferentes. Un paseo.

Y ahora se va. A partir del día 6 de octubre habrá otra persona a los mandos del vigilante bursátil, Elvira Rodríguez, ex ministra, ex presidenta de la Asamblea de Madrid y tertuliana de la casa en la que trabajo.  Elvira se va a tener que hacer cargo de algunas patatas calientes. Cuando Segura hizo balance de su gestión hace unos días, destacaba dos: las preferentes y las posiciones cortas. Y como sobre ambas cosas me han preguntado por tuiter, aprovecho la percha de actualidad y hago post.

Patata caliente superapetecible 1: participaciones preferentes
Las participa- ciones preferentes son un complejo producto financiero lleno de posibilidades para algunos… y una pesadilla para otros. En concreto para ese alto número de clientes a los que su bancos o caja de ahorros colocó preferentes sin explicarles el riesgo que suponían.

Lo que tenían que haber hecho era, básicamente, decir: "Querido cliente, las preferentes (1) son perpetuas así que si usted quiere recuperar la inversión tendrá que venderlas en un mercado secundario al precio que diga la cotización… que puede ser mucho menos de lo que pague ahora, (2) es un mercado muy poco líquido con lo que puede tardar meses en venderlas, (3) la rentabilidad prometida consiste en una especie de dividendo anual que no tendremos que pagarle si la empresa no ha tenido beneficios ese año, y (4) como no son un depósito no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos… o sea que si el banco quiebra usted lo pierde todo. Ahora firme aquí." Poco sexi, right?

Ni p*ta gracia tiene esto, la verdad
Según la Comisión Nacional del Mercado de Valores, hasta el 60% de los vendedores cometió irregularidades. Ya hay abiertos siete expedientes sancionadores, pero antes de que acabe el año el regulador habrá abierto expediente a 11 de las 19 entidades que vendieron preferentes entre los inversores minoristas. Los atrapados se han movilizado -este fin de semana, por ejemplo, ha habido manifestaciones en Galicia-, pero está bastante claro que tendrán que asumir pérdidas.

Patata caliente superapetecible 2: ventas cortas
El otro gran tema son las ventas en corto, prohibidas desde julio por la situación de volatilidad extrema que sufrían los mercados de valores europeos. El 23 de octubre se cumplen tres meses y la CNMV, con Elvira Rodríguez a la cabeza, deberá decidir si prorroga la medida.

Segura, el saliente, es partidario de levantar el veto "si la situación de mercado muestra síntomas de tranquilidad", ya que supone un "elevado coste" para el mercado bursátil español en términos de liquidez. ¿Qué quiere decir? Las ventas a corto consisten en apostar a la baja en los mercados financieros. Para obtener ganancias a corto plazo, los inversores toman prestadas acciones que venden… para después recomprarlas a menor precio. A cambio de una comisión que le cobran por el préstamo, el especulador se embolsa la plusvalía... si la hay. Es decir, el especulador mueve unas acciones que el dueño original tendría paradas. Dinerito en el mercado. Liquidez.

Isaac Le Maire, un señor muy creativo
que no tiene la culpa de nada
Las posiciones cortas son arriesgadas, ya que los títulos pueden subir de valor en lugar de bajar con lo que habría que pagar más al recomprarlas... y esto hace que algunos se sientan tentados de hacerlos bajar artificialmente con rumores malintencionados u operaciones poco éticas (qué bichos). Pero es una práctica que lleva siglos inventada. 

Algunos (como la wikipedia en inglés) dicen que el inventor de las ventas cortas fue el comerciante holandés Isaac Le Maire, en 1609. En el siglo XVIII Inglaterra las prohibió después del colapso de prácticamente todos los bancos de Escocia y el nombre, short-selling, se usa desde mediados del siglo XIX. Los vendedores a corto fueron culpados del crash de Wall Street de 1929, y el Congreso de EEUU reguló férreamente estas prácticas desde 1938 hasta que la SEC (la CNMV americana) retiró la uptick rule, en 2007.

La megacrisis actual volvió a ponerlas en entredicho. España, Francia, Italia y Bélgica prohibieron las posiciones cortas en agosto de 2011... para retirar el veto unos meses después. En julio de este año España e Italia las volvieron a prohibir temporalmente… y en breve tienen que revisar su decisión. Los detractores señalan que las ventas a corto favorecen los ataques especulativos. Los partidarios defienden que es una estupenda manera de traer liquidez al mercado. Y, no lo olvidemos, de ganar dinero rápido.

Mi amiga Mar Calpena me pidió hace unas cuantas semanas (por cierto, admito preguntas, propuestas de temas y feedback vía facebook, tuiter o aquí) que explicara qué pasaría si no se volvieran a admitir las posiciones cortas. La respuesta podría ser "no mucho". También "menos liquidez" y quizá "menos volatilidad". Pero la clave está en algo que dice de vez en cuando Antonio Pérez Lobato, el presentador de mi programa: "el especulador no se crea ni se destruye, sólo se transforma". Quítales las ventas en corto, que algo encontrarán.

PostPost: ¡Novedades de temporada! Desde primeros de septiembre el programa ha pasado a llamarse Visión Global y a emitirse (sólo) en Radio Intereconomía de 20:00 a 22:00. No podéis vernos las caras (de momento), pero somos el mismo equipo petándolo como siempre. 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Todos (no) somos economistas

Cuando era pequeña y empecé a trabajar de periodista económica, el Ibex estaba en plena subida y la economía era una fiesta. Los buenos tiempos. Todo era bolsa, movimientos corporativos, lo macro era un poco sota, caballo y rey... Ahora es otro rollo. 

En tiempos de guerra la economía se complica. Cada día saltan conceptos nuevos que hay que controlar, sintetizar y contar. 

Y si no lo dijo él, pues tampoco pasa nada.
Dicen que Albert Einstein decía que no entiendes realmente algo si no eres capaz de explicarlo de forma sencilla. Yo no soy economista, soy filóloga y periodista, pero para eso tengo una agenda de expertos que me explican las cosas para luego poderlas contar yo. Por ejemplo, en unas horas Mario Draghi nos sacará de dudas, pero ya hay filtraciones sobre el plan del Banco Central Europeo para salvar la eurozona. 

El objetivo van a ser los bonos a un plazo máximo de tres años, el país que quiera beneficiarse de ello deberá pedir ayuda formal al fondo de rescate, no hay un límite para esas compras y los Estados deberán cumplir a rajatabla las condiciones que decida Bruselas, o el Banco Central Europeo venderá la deuda en el mercado, lo que provocaría un fuerte repunte de la rentabilidad de la deuda del país rebelde. Eso dice Bloomberg, citando fuentes del BCE.

Lectores, éste es Mario Draghi.
Mario, estos son los lectores de mi primer post después de vacaciones
Para tener contenta a la línea dura europea que teme por la inflación, Draghi introduce un nuevo concepto en nuestros hogares: las compras de deuda serán "esterilizadas". Esto significa que el BCE retirará de la economía la misma cantidad de dinero que utilice en las adquisiciones de bonos para no inundar el mercado de liquidez. 

Reuters también tiene sus filtraciones sobre las Monetary Outright Transactions (=transacciones monetarias directas), como parece que podría llamarse el programa: el Banco Central Europeo estaría dispuesto a renunciar a su seniority sobre los bonos que compre. Traducción: el BCE está estudiando renunciar a su prioridad sobre el resto de acreedores, ya que si el BCE es acreedor preferente los inversores privados verían su derecho a cobrar subordinado a que lo haga el BCE... y la deuda perdería interés. 

¿Lo he explicado claro? Por si acaso, en el programa hemos tenido a Rafael Pampillón, profesor de Economía en el IE Business School y en la Universidad San Pablo CEU, a Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión, y a Javier de la Nava, profesor del Centro de Estudios Financieros, para que nos ayuden a contarlo bien.

 Si no sabes economía, el de la izquierda es el banco
y el de la derecha tú
Desde hace unos meses la economía está omnipresente en las vidas de los españoles. En la cola del pan, en los bares, en el metro, se escucha tanto hablar de la prima de riesgo que parece que fuera prima de todos. Y aún así, con media España hablando de economía, la falta de cultura financiera hizo muchos que fueran presa fácil de las participaciones preferentes. Miles de personas contrataron un producto financiero sin saber lo que era, sólo porque en su banco se lo recomendaron. 

Ahora, hasta el Banco de España deja de lado su papel de regulador para asesorar a los particulares. El BdE ha dicho que los depósitos de alta remuneración a plazo fijo protegen mejor al inversor particular que otros productos bancarios, como los pagarés. El Gobierno eliminó el viernes la penalización impuesta desde el año pasado a las entidades que comercializan depósitos de alta remuneración, que debían realizar contribuciones adicionales al Fondo de Garantía de Depósitos, y con la excusa de comentarlo ha terminado aconsejado a los clientes en qué invertir. Y seguro que muchos se lo agradecen, porque no se han puesto a pensar si un pagaré es más seguro que un depósito que va respaldado por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Todos hablamos de economía, todos tenemos una opinión más o menos informada, todos creemos que sabemos cómo manejar nuestro dinero... pero puede que estemos pecando de excesiva confianza. No sólo pasa en España, también en EEUU. Lo leía en MarketWatch: los americanos no entienden los conceptos básicos de la inversión

"Me suena a chino" no era una opción
Resumo: una encuesta de Finra, la agencia que regula las empresas de servicios financieros en EEUU, preguntaba: "La compra de acciones de una sola empresa proporciona un retorno más seguro que un fondo mutuo de acciones. ¿Verdadero o falso?" Sólo el 53% lo dijo bien (falso). Un 6% lo dijo mal, un 1% no quiso contestar y un 40% reconoció que no lo sabía. Otra pregunta: "Si suben los tipos de interés, ¿qué pasa normalmente con los precios de los bonos? ¿Suben, bajan, se quedan igual o no hay relación?" Más de un tercio de los encuestados (el 37%) dijo que no sabía, el 18% dijo que los precios de los bonos aumentarían, el 10% dijo que no hay relación, el 5% dijo que los precios de los bonos sería siendo el mismo, un 2% no quiso responder... y sólo el 28% respondió correctamente (que caerá). Antes de hacer el test, el 67% de los entrevistados había calificado su conocimiento financiero global como "alto".

La solución pasaría por una educación con más contenidos económicos. Para vivir hoy en el mundo hay que saber de economía. Para saber qué significa una subida de impuestos, para poder saber si lo que hace un político está bien o mal (¡y si lo que dice es mentira o no!), para que no te timen con las preferentes, para que no te amargues la vida al firmar tu hipoteca, para firmar un contrato sin que las empresas se aprovechen de ti... y para no decir tonterías cuando hables -como todo el mundo- de la prima de riesgo. 

Eso sí, para implantar una cultura financiera hace falta personal capacitado. Y según los datos de la Fundación Nacional para la Educación Financiera que maneja Andrea Coombes, sólo el 20% de los profesores estadounidenses se ven capaces de explicar conceptos financieros. Así estamos.