jueves, 10 de mayo de 2012

Internet puede cambiarlo todo, incluso a ti

Dice un jefazo del mundillo que a los periodistas nos van a empezar a valorar no por el cv sino por el número de followers, y a muchos de mis compañeros les explota la cabeza. Pues que peguen los trozos: Internet ha cambiado el periodismo (unos lloran, otros disfrutan de las ventajas y alguno que otro se llena los bolsillos), la vida y la comunicación..

Segundo mandamiento del buscar curro:
no pondrás a parir a tu anterior jefe
Por ejemplo, que un ex empleado se queje de lo espantoso que es trabajar para ti nunca ha molado... pero ahora puede ser un drama. Como cuando hace un mes el ex director ejecutivo de Goldman Sachs escribió una carta en el NYTimes denunciando lo que consideraba malas prácticas de la empresa. Es posible que la carta de Greg Smith hubiera tenido repercusión aunque no existiera Internet, pero en la era de Twitter frases como "el ambiente es ahora más tóxico y destructivo que nunca", "la gente habla cruelmente de timar a sus clientes” o que los directores llaman "marionetas" a sus propios clientes llevaron al banco de inversión a ser Trending Topic mundial por primera vez. (linko artículo del último Vanity Fair sobre Goldman, su gestión del op-ed de Smith y las perspectivas de futuro)

Un día supimos los nombres de estos chicos con bolsos en la cabeza,
pero la fama del meme es efímera
Para los que no sigan este tipo de asuntos, fue por las mismas fechas que el anuncio de Loewe. Ambas empresas compartieron incontables menciones en twitter, infinitos enlaces enviados por email y las redes sociales y por supuesto parodias. Loewe revolucionaba la twitesfera española con su último anuncio protagonizado por un grupo de jóvenes económicamente acomodados, de profesiones creativas, artísticas o relacionadas con la moda y habituales de la escena nocturna de Madrid. La compañía, nacida en 1846 y propiedad del grupo LVMH, se convertía en Trending Topic y punto de referencia temporal para este post.

Publicidad viral significa publicidad gratuita (sea positiva o no). Internet en general y Twitter en particular pueden suponer tanto una zancadilla mortal como un espaldarazo para algunas marcas o personajes. La historia de las pirámides de Bisbal fue un fiasco de RRPP, pero el champú de caballo del Mercadona supuso un exitazo comercial.

En el caso de Goldman la publicidad fue claramente negativa, aunque no faltaron quienes salieron en defensa del banco de inversión. Sus rivales, en un alarde de corporativismo, le echaron un capote: el CEO de Morgan Stanley, James Gorman, decía que en su opinión no es justo que un periódico publique algo así y pedía a su equipo que no hicieran circular el texto en el que Smith criticaba a su empresa. Otro de sus competidores, JP Morgan, aseguraba que no se iba a aprovechar de la crisis de Goldman para ganar clientes y el CEO Jamie Dimon envió un mensaje a su plantilla pidiéndoles que se  centraran en sus propios valores.

En el de Loewe... bueno, gracias a la campaña salió en muchos medios de comunicación, entre ellos Business Connection (mi programa), pero yo vi con estos ojitos como algunas clientas habituales renegaban de la marca tras ver el spot y aseguraban que iban a tirar/regalar/vender todos sus Loewes (aunque creo que ya se les ha pasado).

¿Todavía no lo sabes?
Si hablamos de personas, Internet puede crear tanto héroes como supervillanos. Por ejemplo Joseph Kony, el señor de la guerra de Uganda y durante semanas enemigo público nº 1 de la Red tras protagonizar la campaña de vídeo con el crecimiento más rápido de la historia (tardó seis días en llegar a los 100 millones de visualizaciones, tres menos que Susan Boyle. Y todo con una estrategia muy sencilla: un malo muy malo, imágenes emocionantes y música más emocionante aún, niños, famosos, merchandising, una buena causa y un llamamiento a la acción. En dinero, el vídeo recaudó 5 millones de dólares sólo en las primeras 48 horas, casi antes de que le empezaran a llover las críticas por simplificar una situación compleja, manipular a los espectadores y hasta perjudicar los procesos abiertos. Se convirtió en un ejemplo para todas las ONG de cómo promover causas con campañas efectivas antes de que el fundador de Invisible Children fuera detenido desnudo, deshidratado y víctima de como mínimo un ataque de nervios.

Y si Joseph Kony es el enemigo público nº 1, el héroe se llama Jeremy Lin. Hoy encabeza la lista de personas más influyentes de la revista Time, pero hace tres meses y medio no era (casi) nadie

Un jugador de baloncesto estadounidense de origen chino en la NBA, que había pasado desapercibido y, de pronto, triunfa. No jugaba casi, así que no destacaba. El 3 de febrero jugó 7 minutos y metió 2 puntos. Al día siguiente, 4 de febrero, el base titular estaba lesionado y otros dos jugadores no podían jugar por motivos varios, así que Lin jugó (y muy bien) 35 minutos y metió 25 puntos. En un solo partido casi tanto como en los 9 anteriores. Los aficionados se volvieron locos... y así empezó todo. 

Superépico
Su equipo, los Knicks de Nueva York, sólo habían ganado 4 partidos de los primeros nueve. Desde entonces la cosa cambió, y de los 9 siguientes ganaron ocho. Su equipo pasó de "mediocre" a "muy bueno" en el mismo momento en que Lin empezó a jugar más minutos. En un mes desde ese  4 de Febrero, el número de espectadores en los partidos de New York había subido un 17%, y también la audiencia en la tele por cable de los partidos de NY. La camiseta de Lin se convirtió en la más vendida de la web de la NBA y las ventas de las camisetas de su equipo aumentaron un 750% respecto del año pasado. 

Y todo, con un sueldo de jugador del montón. La ficha de Lin es de 762.195 dólares anuales (fisco aparte). De 15 jugadores de su equipo hay 12 que ganan más que él. De hecho los dos que más cobran pasan de los 18 millones de dólares al año. O sea, casi 25 veces más. Por comparar, Pau Gasol gana casi 19 millones, Marc unos 13, Calderón casi 10, Rubio 3'5... Lin es de la clase baja de la liga en términos salariales.

Además Lin es chinoamericano, y eso significa un potencial comercial casi infinito. Por eso, en cuanto llegó a la NBA siendo un desconocido lo patrocinó Nike: porque era el primer americano de origen chino que jugaba en la NBA. Pero eso sí, con un contrato que firmó cuando no lo conocía nadie. Es decir, un contrato de jugador malo, no de súper estrella. Y lo es: desde ese 4 de febrero, el "túiter chino" de Lin pasó de 190.000 seguidores a más de un millón en dos semanas, y varias marcas chinas corrieron a ponerse en contacto con él. Al poco era imagen de ACER, la marca taiwanesa de ordenadores. 

A pesar de haberse lesionado un mes antes de los play-off y de que su equipo fuera eliminado en primera ronda, la revista Time ha elegido a Lin persona más influyente del mundo. Lo que no ha ganado es el premio al Jugador Más Mejorado de la NBA. Eso se lo ha llevado Ryan Anderson, que ha jugado toda la liga. A Lin le han bastado sólo dos meses, un golpe de suerte, su talento y un empujón por parte de Internet, para cambiarle la vida. 

4 comentarios:

Efe Morningstar dijo...

Tus clientas de Loewe, tras el susto inicial al pensar que cualquier moderno podía llevar el mismo bolso que ellas se dieron cuenta de que, de hecho, el gran atractivo del bolso es el poderoso odio que despierta en quien lo desea y no puede adquirirlo...

Lo que aumentó exponencialmente su amor a tan preciado complemento, a la vez que encendió el deseo de quienes querían ser igual de odiadas por un precio tan —relativamente— pequeño.

Un hombre alejado de moderneces, para conseguir la misma envidia y animadversión, necesita un coche que valga cien veces más.

¡No hay nada como ser económica pagando mucho por tan poco!

Belén García Francoy dijo...

Pues no te digo que no tengas razón...

Anniehall dijo...

¿Linkar? Noooooo

Belén García Francoy dijo...

Ya... estaría pensando en algo que suena parecido, yo que sé. ¡Cambiarlo ahora me da cosica!