lunes, 30 de abril de 2012

Las proms son las nuevas bodas

Como mi generación sabe perfectamente gracias al cine, la tele y John Hughes, los bailes de graduación (o "proms") se celebran al final del último año de secundaria, los chicos llevan smoking, las chicas vestido de fiesta y si quieren el lote completo se harán fotos antes de salir de casa, irán en limusina y llevarán flores a juego (ella en la muñeca y él en el ojal). 

Porque las proms no son sólo cosa de chicas
¿Qué por qué os cuento esto? Porque ya está aquí la Prom Season. Ese icono de la cultura popular norteamericana sigue siendo un evento más que esperado por los adolescentes del país. Y un momento importante también para sus padres, que tienen que llevarse la mano al bolsillo... y sacar más que otros años, además.

El gasto en las proms se dispara. Según un estudio de Visa, este año las familias estadounidenses planean gastar una media de 1.078 dólares en los bailes de graduación de sus hijos. Un subidón de casi 300 dólares desde los 807 del año pasado. 

De Molly Ringwald a Edward Cullen: las proms,
décadas de tradición para los adolescentes usacas
Eso, de media. En algunas zonas del país con más tradición de puestas de largo, el gasto es considerablemente más alto. En el sur planean gastar unos 1.047 dólares. En el Noreste las familias aseguran que gastarán unos 2.000. En el Oeste esa cifra baja a 744 dólares y en el Medio Oeste se queda en 696. 

La media del país se sitúa por encima de los 1.000 dólares, y alucinad: los que más planean gastar son los padres de una de las franjas salariales más bajas: las familias que ganan entre 20.000 y 30.000 al año aseguran tener la intención de dedicar al baile de sus hijos más de 2.600, el doble de la media nacional. Un abismo de diferencia con ese 25% de encuestados que no piensan gastar nada... porque no pueden permitirse dejar a su hijo ir.

Momento "cualquier tiempo pasado fue mejor",
o "el mundo se acaba"
Desde mi pisito de Madrid todo esto puede verse como una frivolidad, pero quizá es algo cultural. En EEUU hay hasta ONGs dedicadas a que hasta las chicas menos afortunadas económicamente puedan sentirse princesas la noche del baile. Princess and the Prom es una organización creada en Granby, una pequeña ciudad de Connecticut, para conseguir cientos de vestidos, zapatos, bolsos y otros complementos... para las chicas que no puedan pagarlo ellas. Este año han ayudado a 600. Y ojo que no es la única asociación de este tipo en EEUU.

Eso sí, el nivel de gasto nunca visto tiene que ver con lo influenciados que están los adolescentes por o que ven en la tele e Internet. Y por los famosos. USA Today ha hablado del asunto con varios expertos, y parece que las jovencitas ven el baile como su “momento alfombra roja” y se lo plantean algo así como sus oscars particulares. Y sus padres lo permiten y lo financian, porque el estudio de Visa asegura que el 39% de los gastos saldrán del bolsillo de los adolescentes, y el 61% restante del de sus padres. 

Para que encima algunas terminen como el rosario de la aurora...

1 comentario:

Efe Morningstar dijo...

Hay que tener en cuenta que el éxito en el baile de promoción es lo máximo a lo que aspiran los adolescentes... Y lo máximo que consiguen muchos de ellos. La mayoría, ni siquiera eso.

Visto así, tampoco es tanto dinero. Seguramente les salga más caro a esas familias ese primer coche que sus criaturitas demandan en cuanto cumplen los dieciséis años.